Argentina 2026: 31.500 PyMEs en peligro, por recesión e importados

Los datos del último Radar PyME, que elabora la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino, estima que este año en la Argentina de Milei, se convertirá en un cementerio de pequeñas y medianas empresas.
Estiman que van a cerrar 31.500 unidades productivas, el 6,3% del total del país y el total en tres años de Gobierno libertario, superaría las 50 mil.

Por su parte, el Indice de Consumo Privado de la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, sostiene que el consumo comenzó 2026 con una caída interanual de 1,5% en enero: el patentamiento de autos cayó 4,2 interanual, la recaudación del IVA cayó 3,1 y la demanda de carne vacuna se desplomó 6,5%.
Las compras con tarjeta crecieron 11,7 interanual en enero, muy por debajo de las subas de 20 que se registraban hacia fines de 2025.
La crisis de la industria lactea, producida por una fuerte caída del consumo, generó el cierre de más de mil tambos, en los primeros dos años de gobierno de Javier Milei, lo que significa que más del 10 por ciento de las unidades de producción de leche en el país abandonó la actividad.

Los empresarios PyMEs ven como principal enemigo a la caída libre del consumo interno, la pérdida de rentabilidad y el impacto de la apertura de importaciones. No creen que la pelea sea bajar derechos laborales a través de una reforma laboral regresiva, sino la falta de demanda y financiamiento.
Siete de cada 10 empresas consideró que sus trabajadores perdieron poder adquisitivo, lo que profundizó el deterioro de la demanda local.

El relevamiento realizado sobre más de 300 empresas y cooperativas de 22 provincias, evidenció que el 56,3% de los empresarios cree que la situación económica nacional empeorará y el 21,5% consideró que no hay variables de crecimiento aplicables a su negocio.
Actualmente, solo el 32% de las empresas opera con rentabilidad positiva, mientras que más de un cuarto trabaja con pérdidas.
El año pasado se registró una caída del empleo del 2%, con fuerte impacto en la industria y el 71% de las firmas no piensa incorporar trabajadores en el primer trimestre de este año.

Las PyMEs son un reflejo del deterioro sostenido de la economía real y sostienen que los riesgos de cierre, están generados por la caída de ventas, pérdida de empleo y salarios en retroceso. Y como esta versión del neoliberalismo local, es enemigo de políticas activas que protejan al entramado productivo nacional y sostengan a las PyMES frente a la recesión, el final del cuento está cantado.

El mismo destino económico ahora comienzan a sufrirlo, las grandes empresas. Hilado SA, uno de los principales holdings textiles del país, integrante del grupo TN & Platex, opera con una
capacidad instalada del 29%. Un rubro que soporta el mismo cuadro de situación que el resto (caída del consumo interno, apertura de importaciones, elevado costo financiero y baja demanda por salarios depreciados); además es castigado por la desregulación de ventas por plataformas digitales extranjeras y el ingreso de ropa usada.

A partir de ahora, ningún salvataje de Trump para sortear pago de deuda y no caer en default, será suficiente. La muerte de la economía real, arrasará con el relato y la mentira de una macro «ordenada» con préstamos nuevos para hipotecar a dos o tres generaciones de argentinos que aún no nacieron.

Editorial de Gustavo Campana del martes 17 de febrero, en «La mañana de la 750» (Víctor Hugo Morales).