10 de abril de 1982: «Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla»

El general Galtieri se reunió con Alexander Haig, mientras en Plaza de Mayo se llevaba a cabo otra multitudinaria manifestación de apoyo a la recuperación de las Islas Malvinas. De aquel encuentro, un cruce que llevó el sello de la experiencia del militar norteamericano. El general argentino le comentó al mediador: «Nosotros tenemos experiencia en guerras porque hemos combatido a la subversión». Haig contestó: «Ustedes tuvieron una cacería de patos, guerra es lo que van a tener ahora».

Editorial de “Clarín” del 10 de abril, (“La Argentina que verá Haig”): “El secretario de Estado de la Unión, general Alexander Haig, tomará contacto a la vez con las autoridades y con el pueblo. Cuando lo haga, todavía resonará en sus oídos las palabras de la primera ministra británica. La señora Thatcher considera que la reconquista de las Malvinas constituye un acto desprovisto de sustentación. La concentración multitudinaria de hoy en la Plaza de Mayo, convocada desde todos los rumbos de la civilidad, bastará para desmentir esa apreciación dictada por la soberbia”. 

El plan que la dictadura le entregó a Haig ese día, contemplaba tres puntos y una condición. Bandera argentina sobre las islas, gobernador argentino y presencia en la administración de los isleños, con la potestad del gobernador de nombrar el 50% de los integrantes del consejo. Pero previamente, retiro de la flota británica a sus puertos de origen y luego reemplazo de las tropas militares por una fuerza policial.

Terminado el diálogo con el enviado de Washington, el dictador buscó un nuevo golpe de efecto desde los balcones de la Casa Rosada, dirigiendo la palabra por segunda vez a la multitud: “El pueblo quiere saber de qué se trata. En mayo de 1810, en esta plaza, el pueblo se reunió frente al Cabildo pidiendo saber de qué se trataba el nacimiento de la Patria. Hoy como en aquella época, el pueblo quiere saber de qué se trata.
Las circunstancias hacen que ejerza la primera magistratura del país, como presidente de la Nación, representándolos a todos ustedes. Tengan la absoluta certeza, cada uno de los hombres, mujeres e integrantes de la juventud argentina, que representando a todos los habitantes de la Nación, siento el orgullo y la satisfacción, en esta reunión inicial con los representantes del gobierno de Estados Unidos, de mantener la dignidad y el honor de la Nación Argentina, que no son negociados por nadie.
El gobierno de Gran Bretaña, la señora Thatcher y el pueblo de Gran Bretaña, no han escuchado hasta ahora una sola palabra de ataque o una sola palabra ultrajando su honor y su reputación. Pero como presidente de la Nación, pido al gobierno y al pueblo inglés, moderación en sus expresiones y en sus hechos. El gobierno argentino y el pueblo argentino, en este cabildo abierto pueden enardecerse y presentar a las ofensas, mayores ofensas.
Acá están reunidos obreros, empresarios, intelectuales, todos los órdenes de la vida nacional, en procura del bienestar del país y su dignidad. Que sepa el mundo, América, que hay un pueblo con voluntad decidida, como el pueblo argentino… Si quieren venir, que vengan; les presentaremos batalla. 
En esto tenemos la solidaridad de varios pueblos americanos, que están decididos a dar batalla con los argentinos. La hidalguía del pueblo argentino, en esta histórica Plaza de Mayo y en todas las plazas del país, hace tender la mano al adversario; pero que esto no se interprete como debilidad. Si es necesario, este pueblo que yo trato de interpretar como presidente de la Nación, va a estar dispuesto a tender la mano en la paz, con hidalguía y con honor. Pero también va a estar dispuesto a escarmentar a quien se atreva a tocar un metro cuadrado del territorio argentino.
Mañana es domingo de Pascua. Que el pueblo argentino, que es profundamente religioso y católico, rece pidiendo a Dios por la paz, pero por esa paz con dignidad, preparándose para enfrentar al adversario. Les pido a todos, además de agradecerles porque están manifestando con vocación argentina, que cantemos todos el Himno Nacional”.